Las palabras de los niños: el "NO" de los dos años


Cómo lidiar con el período de no en los niños: el consejo de los expertos de la Asociación Pollicino y el Centro de Crisis para Padres de Familia

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El periodo de no en los niños.

A menudo sucede que, alrededor de dos años, los niños ya no aparecen ante los ojos de sus padres como obedientes y dóciles, sino más bien como rebeldes y capaces de pronunciar el "no"Con determinación y firmeza. Es el fase evolutiva en el que los niños comienzan a tomar conciencia del valor del "no" y a cumplir con la capacidad y la necesidad de imponerse, de imponerse, de expresar sus pensamientos y de experimentar con autonomía.

Fase de oposición en los niños.

Esta fase de "protesta"Se manifiesta con actitudes de oposición que a menudo se rechazan en una negativa obstinada de las propuestas, las imposiciones y los límites establecidos por la madre y el padre.

El significado de estas pequeñas formas de insubordinación representa un intento del niño por afirmar su propia subjetividad y reclamar su propio estado autónomo primordial. Es a través de estos comportamientos de rechazo y provocación que el niño gana gradualmente confianza con su propia individualidad y, debido a la importancia y al valor relacional inherente a la conducta alimentaria, es muy fácil que esta oposición se active. hora de la comida Encontrar el lugar adecuado en la mesa familiar.

En este punto el niño puede poner en su lugar. tres comportamientos diferentes:

  • "Strike" la llamada a la mesa sin interrumpir su juego,
  • Contravenir las reglas de la mesa (cambiar de lugar, jugar con cubiertos, tirar comida...)
  • diga "no" a la oferta de alimentos, declare "no quiero esto", y de esta manera se volverá selectivo sobre el tipo de alimentos que comer.

Esta oposición debe ser entendida por el padre en su significado evolutivo para no comprometer el valor de la autoafirmación y obstaculizar la separación psicológica. El desarrollo del "no" es un paso fundamental de la desarrollo psicologico del niño y es un requisito al que los padres deben responder: lo que el niño pide es ser reconocido, amado y aceptado como sujeto, ¡con sus particularidades!

Cómo enfrentar los terribles dos años.

Es importante subrayar que esta fase representa una pasaje y una transición y no una actitud de carácter definitivo del niño. Precisamente por esta razón, los padres deberían poder negociar elautonomía del niño al otorgar excepciones, al tiempo que se preservan las reglas básicas de la familia. En la mesa, esta actitud es promovida por el reconocimiento de la facultad del niño para tener gustos personales y preferencias particulares en el campo. Las respuestas opuestas de los padres pueden exacerbar la protesta convirtiéndola en una negativa; La insistencia de los padres, incluso la comida, genera y produce resistencia del niño.

una constricción agresiva en la mesa y de las elecciones educativas que violan la expresión de libertad, pueden hacer que el acto de convivencia de la mesa se convierta en acción hostil, aplastando así la lógica relacional de la mesa. Es probable que la imposición de los padres exacerbe la rigidez del niño, a veces provocando asco, vómitos (que es una forma visceral de rechazo) o inhibición de los alimentos. Sucede que estas pequeñas protestas pueden referirse a la alteración de otras funciones fisiológicas como, por ejemplo, el control del sueño o del esfínter: el niño, al decir "no", impone su tiempo y sus modalidades. Por lo tanto, es necesario que los padres, sensibilizados con respecto a estas cuestiones, puedan responder aceptando las primeras necesidades subjetivas que los niños experimentan y respetan, y piden confirmación: "Ya no soy solo un poco a quien cuidar, soy un sujeto del amor... con mis particularidades. ! "

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