Señala que es hora de cambiar de pediatra


¿Cuándo es mejor cambiar de pediatra? Aquí están las señales para ser tomadas

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Cuándo cambiar el pediatra

El pediatra es una figura importante para los padres y los niños, pero, si somos el primer niño, a menudo tenemos que elegir en base al rumor o la disposición del especialista para dar la bienvenida a nuevos pacientes. Y puede ser que nuestra evaluación resulte errónea: aquí hay algo para pensar.
Pediatra bueno o malo, los signos para entenderlo.
Actitud hostil o paternalista.
El pediatra no debe ser nuestro mejor amigo, pero necesariamente debe inspirar confianza; Él debe ser paciente, responder a nuestras preguntas y las nuestras. dudas Se legitima de forma clara, profesional y precisa. Si el médico tiene una actitud desdeñosa, abrupta, o si siempre nos liquida con un comportamiento impaciente, nos trata como criaturas inferiores y pobres que abusan de su precioso tiempo, y tal vez no nos recuerde ni a nosotros ni a nuestro hijo entre las visitas. Esto puede ser una primera campana de alarma.

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La relación con el niño.
Un pequeño gesto que ayuda a la bebé Sentirse un poco más a gusto y una forma reflexiva y paciente no duele, ya que es un especialista de los más pequeños. Aún mejor si trata de explicar al niño lo que está haciendo y por qué, expresando calidez e interés en el pequeño paciente. Es menos agradable cuando el médico rechaza los temores del niño y pasa toda la visita hablándonos e ignorándolo por completo.
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Saber escuchar
Para evaluar la situación correctamente, el médico debe saber necesariamente cómo escuchar todo lo que tenemos que decir sobre nuestro hijo. Si sistemáticamente garabatea recetas mientras les informa sobre los problemas pequeños y grandes de la salud del bebé, difícilmente podrá encontrar una solución o darnos un consejo válido y efectivo. Todo el mundo se distrae, y tal vez nosotros, aunque estemos ansiosos e inexpertos, nos detengamos demasiado en describir la más pequeña de las molestias del niño, pero la falta de escucha no puede convertirse en una constante molesta.
Falta de competencia
El médico no puede tener la universalidad de las respuestas en su bolsillo, pero, en general, debe poder comprender los problemas y sugerir soluciones. Por ejemplo, debe conocer los efectos secundarios de los medicamentos y poder decirnos por qué está seguro de un determinado diagnóstico y de su tratamiento.
El pediatra, sugerencias prácticas.
Malas recomendaciones
Si un médico goza de mala reputación, especialmente en nuestra gente. confianza, tal vez sea el caso profundizar aún más el tema. ¿Son solo rumores o hay algo cierto? Recordemos que esta es nuestra principal referencia para la salud de nuestro niño.
La disponibilidad
El pediatra no es necesario para emergencias, por lo que debe comunicarse con el médico o con el médico. primeros auxilios Pediátrica. Pero es importante que se muestre disponible y que no pase semanas antes de poder tener una cita con él o simplemente hablar con él por teléfono.
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No respeto por nuestro tiempo.
¿Cuánto tiempo pasa en la sala de espera del pediatra? Veinte minutos pueden ser aceptables, una hora es mucho menos. Hay muchos especialistas que, misteriosamente, parecen incapaces de elaborar un calendario de citas, y tienen cuidado de no advertir cuando una emergencia causa la acumulación de un gran retraso en las visitas. ¿Estamos realmente dispuestos a rendir cuentas por medio día cada vez por un simple chequeo programado por meses?
Laura losito

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